Las temperaturas globales alcanzaron un máximo récord el lunes, lo que enfatiza los peligros de las emisiones de carbono —cada vez más altas— generadas por la quema de combustibles fósiles.
La temperatura promedio mundial alcanzó los 17 °C, justo por encima del récord anterior de 16,9 °C registrado en agosto de 2016, según datos de los Centros Nacionales de Predicción Ambiental. El nuevo máximo pone de relieve las extremas condiciones del verano de 2023 en el hemisferio norte.
“Este no es un hito que debamos celebrar, es una sentencia de muerte para las personas y los ecosistemas”, dijo Friederike Otto, profesora sénior del Instituto de Investigación Grantham sobre Cambio Climático y Medio Ambiente.
“Lo preocupante es que no será el día más caluroso por mucho tiempo”. El fenómeno meteorológico de El Niño romperá más récords este año, señaló la experta.
El calor de este verano ya ha puesto en riesgo a millones de personas en todo el mundo. China está experimentando su ola de calor extremo más reciente menos de dos semanas después de que las temperaturas batieran récords en Beijing. Hubo 4,1 jornadas en las que la temperatura superó los 35 grados centígrados, según datos del Centro Meteorológico Nacional (CMN) del país asiático.
Por otra parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) declaró este martes oficialmente el fenómeno de El Niño tras confirmar que por primera vez en siete años se han detectado en el océano Pacífico tropical las condiciones que, muy probablemente, causarán un aumento de las temperaturas y alteraciones meteorológicas este año.
INFOBAE.
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