Aspirar a la presidencia de Nicaragua la obligó a un exilio forzado


Asunción Moreno, exaspirante a la presidencia de Nicaragua

La constitucionalista Maria Asunción Moreno cumplió un año de exilio forzado luego que aspirara a ser candidata opositora a la presidencia de la República en las elecciones 2021. Cuando se conoció públicamente la intención de la jurista la Alianza Cívica buscaba como inscribirla en el mecanismo de elección del ahora extinto partido Ciudadanos por la Libertad, para correr bajo esa casilla.


Sin embargo, el gobierno de Nicaragua presidido por Daniel Ortega se adelantó y 24 horas después de su anuncio citó la doctora Moreno al Ministerio Público. En el documento no se detalló porqué la estaban requiriendo.


"Hace un año ante mi inminente captura en un contexto de “cacería preelectoral” y después de varios días tratando de encontrar una opción distinta a la cárcel o el exilio, me vi obligada a salir de mi país, sin poder despedirme de mis seres queridos y únicamente con la ropa que tenia puesta y el alma desgarrándose camino al destierro", recuerda Moreno.



En entrevista con FUENTES CONFIABLES explica que el exilio "tiene un costo muy alto". "Te arrebata la vida y deja un duelo permanente en tu familia que te extraña día a día", relata.


"Llegas a un lugar donde nadie te espera con una amalgama de sentimientos e impotencia ante la injusticia. Mi integridad, estaba a salvo, pero perdí parte de mi libertad, porque no estoy donde quiero estar", continúa relatando.

La doctora Asunción Moreno fue una de las personalidades políticas que tuvo la oportunidad de evitar ser detenida y enjuiciada por las autoridades nicaragüenses. En ese mismo mes todos los aspirantes presidenciales opositores ya estaban presos "por investigaciones" de supuestos delitos como "lavado de dinero" y "traición a la patria".




"En estos 365 días de exilio, no he dejado de pensar en los presos políticos y las condiciones en las que se encuentran con sus cuerpos desnutridos y maltratados, pero con la fuerza, coraje y valentía inversamente proporcional a la crueldad de sus verdugos. La fortaleza de los presos políticos empequeñece a sus carceleros, y nos llena de esperanza. Cada día que esos hombres y mujeres pasan en esas celdas de tortura del régimen de Ortega-Murillo nos acercan a la libertad, se que son víctimas de graves violaciones de sus derechos humanos, pero pienso en ellos como héroes de la libertad", reflexiona Moreno.

En la actualidad la constitucionalista asegura que es necesario "conservar parte de la libertad, para levantar la voz y exigir la libertad de los presos políticos y liberar a Nicaragua, para transitar a la democracia con ese nuevo liderazgo que se fortalece ante la maldad sin límite de una dictadura que esta en su última etapa".