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Campesinos no se benefician de los altos precios del frijol y maíz, solo los intermediarios



El buen precio con que se comercializa actualmente el quintal de maíz y el frijol desde la salida de las cosechas de primera, postrera y de apante del ciclo productivo del año pasado, no ha beneficiado a los productores del campo, ya que los comerciantes mayoristas nacionales y compradores salvadoreños les pagan a bajos precios cada saco de cien libras de ambos productos.


Los pequeños y medianos productores invierten entre 7 mil y 11 mil córdobas por cada manzana cultivada de maíz y frijol, por los actuales altos costos de compra de los insumos agrícolas.

Lamentan que los compradores que llegan a sus comunidades, les ofrecen una paga menor por cada quintal, mientras que en los puestos y mercados, los consumidores pagan precios altos por cada libra de estos alimentos indispensables en los hogares nicaragüenses.




Actualmente, los consumidores compran a nueve y diez córdobas la libra de maíz. El precio para esta misma fecha del año pasado, era de entre tres y cinco córdobas con 50 centavos, mientras que en el caso de la libra de frijoles que hoy vale entre 36 y 38 córdobas, antes costaba entre 12 y 18 pesos, según recuerda el comerciante minorista Luis Alberto Flores López, propietario de un puesto en las inmediaciones del mercado municipal de la ciudad de Ocotal, cabecera del departamento de Nueva Segovia.


Productores y consumidores sufren


Mayoristas locales y exportadores salvadoreños que compran en el país, acaparan más del 60 por ciento de la producción de maíz y frijol en el norte de Las Segovias.


Las cosechas de primera y de postrera del año pasado, rindieron más que su año anterior. Dejaron una producción nacional de maíz de unos 8 millones 400 mil quintales cultivados por unos 180 mil productores agrícolas, mientras que en el área de la siembra de frijol rojo, se produjeron unos 4 millones 800 mil quintales cultivados por unos 140 mil agricultores en todo el país. En total, según el Ministerio de Agricultura (MAG), en el ciclo productivo 2022-2023, se cultivaron unas 35 mil 253 manzanas de tierras en todo el territorio de Nicaragua.




Según fuentes del MAG en Las Segovias, los comerciantes mayoristas a nivel nacional y exportadores de granos de El Salvador, se llevan más del 60 por ciento de la producción de esos granos, tanto en la siembra de primera como de postrera y los mismo pasó con la siembra de apante de los departamentos de Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Jinotega y Matagalpa, dejando muy poco de este producto para el consumo local.


Los camiones cargados de frijoles y maíz salen a diario por los puestos de las fronteras de Las Manos (en Ocotal) y El Espino (en Somoto) con rumbo a El Salvador. Esto ocurre cada año”, aseveró uno de los productores, que lamentó que a las familias campesinas, que son los que cultivan los granos no se les pague lo justo.

Los comerciantes mayoristas pagan a cómo quieren el quintal de maíz y frijol y se echan el billete mientras las familias campesinas se conforman con lo poco que le ganan al producto y ya casi es nada, por los altos costos para producir. Ahora el pobre consumidor paga altos precios, aquí productores y consumidores son los que sufren”, criticó el campesino.


Ninguna autoridad regula


Samuel de Jesús Figueroa Rodríguez, es otro productor del municipio de Pueblo Nuevo, de Estelí, que también se queja de los malos precios que recibe por sus granos. “Si a un intermediario les decís que te den mil córdobas por el quintal de maíz te dicen que no porque no le ganarían nada a la hora de venderlos al mercado y cuando vamos nosotros a ofrecerlos directamente al minorista, te dicen lo mismo. Pero ellos si lo venden a buen precio y se echan buen billete a la bolsa”, se quejó.




El productor del municipio de San Lucas, zona del departamento de Madriz, Luis Alberto Martínez Alvarado, dijo que de la la última cosecha que sacó de 20 quintales de frijoles y 32 de maíz de su parcela de cuatro manzanas, apenas le alcanzó para pagar los gastos de la siembra, comprar comida, ropa y calzado para la familia y otras deudas y dejar para la siembra que ya se avecina. “A mi no me alegra que el frijol ande por más de 3 mil 500 córdobas el quintal, si los comerciantes solo se lo pagan a uno a mil 800 el saco”, manifestó.

Luis Emilio Rocha Hernández, comerciante minorista de la ciudad de Somoto, cabecera del departamento de Madriz, dijo que ellos no pueden comprar el producto más caro de lo que lo venden porque entonces no le ganarían. Eso ya no es culpa de nosotros. Lo compramos a un precio (más bajo) para darlo (más caro) a otro y así funciona la oferta y la demanda, afirmó.

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