Cementerio de Guadalupe, en León una joya histórica que agoniza cerca de cumplir 200 años



El cementerio de Guadalupe en León es una joya histórica, un lugar que se une a sus casas coloniales, palacios, museos y que por estos días de noviembre, mes en que se celebran los fieles difuntos, suele ser visitado por turistas.


En esta ciudad, la primera universitaria en el país, se puede disfrutar de la Casa Museo y Archivo Rubén Darío, el Museo de Leyendas y Tradiciones Coronel Joaquín de Arrechavala (Antigua Cárcel la 21), la Catedral, parques antiguos, sin dejar de mencionar los Camposantos, como el Cementerio de Guadalupe, un lugar que guarda mucho valor histórico.


De acuerdo a un periodista cultural de origen leonés, jubilado, este cementerio fue construido en 1800 por un arquitecto francés y su tumba está detrás del primer frontispicio (la entrada principal) del cementerio. “Él hizo su propia tumba e hizo su cementerio, ahí se encuentran las primeras familias de origen español-nicaragüense”, dice el periodista.

Cuenta que es tan antiguo que el primer frontispicio se desplomó hace años y gran parte de él se vino abajo. “Aquí hay tumbas antiguas, históricas, también a este cementerio han entrado mala gente a profanar con la falsa idea de encontrar tesoros, porque se decía que hubo gente de dinero que pidió ser enterrado con riquezas”, relató. El periodista lamentó que las autoridades locales olviden garantizar seguridad al Camposanto. “Hemos sabido que bebedores consuetudinarios lo habitan y otros drogadictos, eso está mal porque se arriesga un patrimonio de la ciudad”, reclama.

Restos de personalidades

Añade el periodista cultural, que después que se desplomó la primera parte del cementerio, se reconstruyó. En su frontispicio actual se lee “La muerte nos iguala a todos”, fue hecho en época del alcalde Luis H. Debayle.




“Este cementerio ha sido un ejemplo a nivel centroamericano, aunque hay otros muy bien conservados como el de Granada. Hay que destacar que el cementerio de Guadalupe, contiene los restos de próceres, ex presidentes de Nicaragua y personalidades de todo el país. En la zona de tumbas antiguas, se encuentra el primer humorista de esta ciudad, Francisco Silvestre Herradora, que hizo un periódico que se llamaba ¡Y qué pues! y que fue perseguido por el primer Somoza en los años veinte del siglo pasado”, contó.

En el cementerio de Guadalupe, destacan las tumbas arquitectónicas con grandes esculturas. “Lastimosamente hay obras que están mutiladas, vemos angelitos desmembrados y hay todavía daños producto de la invasión de los marines norteamericanos a León. Son piezas de museo, pero están olvidadas. Ojalá y el el Ministerio de Cultura o los gobiernos municipales se preocuparan por recuperar el lugar”, llamó el periodista cultural.

Estilo neoclásico

El historiador leonés Jacinto Salinas, relató por su parte, que los primeros camposantos en León fueron para sepultar indios cristianos. “Eran esclavos y pobres. El Cementerio de Guadalupe se inauguró en 1834, la antigua entrada y el muro están en el centro del cementerio, entre los primeros sepultados estuvieron el asesinado jefe de estado, don José Cepeda y el expresidente Patricio Rivas, ahí están los restos del General Máximo Jérez Tellería y el expresidente José Madriz Rodríguez”, refiere.


El especialista cultural y promotor del turismo nacional, que laboró por 35 años para la Casa de Cultura en León, menciona, que en el año 1831, la municipalidad de León dispuso que al sur del barrio de Guadalupe se construyera un cementerio destinado a ser de cuatro manzanas. “El cementerio inaugurado en 1834, se debió principalmente al doctor Francisco Mateo Lacayo”, cuenta.

“Este camposanto destaca por la muralla en el centro del cementerio, de estilo neoclásico, sus numerosas tumbas, criptas y monumentos”, señala.


Explicó que en 1928 se construyó la entrada del cementerio y se acordó poner la inscripción latina “Mors omnia aequat”, que expresa la idea de que “la muerte iguala a todos”. En 1983, el casco urbano de la ciudad de León fue declarado patrimonio histórico y artístico nacional, en la lista de lugares y monumentos específicos se incluyó la muralla del Cementerio de Guadalupe. En 1993, se dio la última fase de expansión del cementerio, cuando se inauguró el terreno al costado sur popularmente conocido como “anexo” del cementerio de Guadalupe.


Dentro del cementerio Guadalupe se encuentra mausoleos, capillas, estatuas de mármol y otras de concreto que adornan las tumbas, como: ángeles, crucifijos grandes, bustos de personas, vírgenes, etc., que desde el punto de vista cultural por su diseño arquitectónico y por su antigüedad, deberían ser parte del patrimonio artístico de Nicaragua, señalan los especialistas consultados para este reporte.



Salinas destaca, que el cementerio está a 12 años de cumplir 200 años de construcción. “Es muy importante mencionar que ahora que la ciudad de León se aproxima en el 2024 a celebrar sus 500 años de fundación, este cementerio por su calidad de obras, esculturas o monumentos que tiene en su primera fase de su construcción debería ser declarado patrimonio cultural histórico de la ciudad de León, porque lo merece desde el punto de vista artístico, cultural e histórico”, recomienda el estudioso.




La tumba del famoso Oliverio Castañeda es uno de los atractivos de este cementerio y siempre llama la atención que mantiene flores sobre ella.