Comunidad internacional se pronuncia contra ataques del Gobierno a la Diócesis de Matagalpa


Desde el pasado lunes 1ro de agosto, el Gobierno de Daniel Ortega ha emprendido una embestida contra la Diócesis de Matagalpa, al cerrar 8 radioemisoras católicas, entrar por la fuerza a la Capilla Niño Jesús de Praga para confiscar equipos de transmisión y asediar al sacerdote Uriel Vallejos y a Monseñor Rolando Álvarez.


Ante estas acciones, la comunidad internacional se ha pronunciado y ha calificado estos hechos como "arbitrarios".





Muy temprano este jueves la Unión Europea (UE) emitió un comunicado donde llaman a las autoridades nicaragüenses a "poner fin a toda la represión y restablecer el pleno respeto de todos los derechos humanos".


Para la UE el cierre arbitrario de las radioemisoras y el uso excesivo de la fuerza policial para dispersar a los manifestantes en Sébaco, constituye otra violación a la libertad de expresión y de la libertad de religión o de creencias.

En ese mismo sentido, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), pidió al Gobiero Ortega-Murillo "cesar de inmediato el hostigamiento y los ataques contra sacerdotes... Es urgente proteger la integridad física, libertad religiosa y libertad de expresión de todas las personas".





Otro que se manifestó a través de sus redes sociales fue Brian Nichols, Subsecretario de Estado de Estados Unidos, y cuestionó a los policías que "ejecutan las órdenes del Gobierno".


"El brutal ataque de Ortega-Murillo contra el clero católico, instalaciones radiales y miembros de la comunidad en Sébaco es otro golpe a las libertades de religión y expresión en Nicaragua. ¿Cómo pueden hombres y mujeres de uniforme (muchos gente de fe) ejecutar tales órdenes?.

Asismismo, organizaciones de derechos humanos como la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que ahora se encuentra establecida en Estados Unidos tras la cancelación de su personería jurídica, denunció "el ilegal cerco policial del que ha sido víctima el Obispo de Matagalpa, Monseñor Rolando Álvarez. Estas acciones evidencian un claro irrespeto al derecho de movilización y a la libertad de culto de los nicaragüenses".