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El mundial que para Nicaragua pasó desapercibido por la represión del 2018



En junio del 2018 cuando sonó el silbatazo inicial del mundial de fútbol en Rusia, el joven Alejandro Moraga de Niquinohomo, en lugar de estar frente al televisor junto a sus allegados disfrutando de cada partido, estaba detrás de una trinchera que había levantado junto sus amigos en este municipio, como una forma de repeler el ataque de las fuerzas paraestatales en plena represión gubernamental contra las protestas civiles de ese año.


“El mundial de 2018 fue en junio y julio, en la mera represión, sin embargo, para nosotros los jóvenes pasó desapercibido, y yo no estuve pendiente como en otros años cuando me sabía al hilo las estadísticas, nombres de los jugadores y el calendario de juegos, y precisamente el 15 de julio que fue la final del mundial, ese día nos estaba cayendo la Operación Limpieza en Niquinohomo”, recuerda Moraga, quien actualmente está en el exilio en Costa Rica.


Recuerda que uno de los jóvenes que estaba en una de las barricadas sugirió ir a traer el televisor y una extensión de su casa para poder ver aunque sea la final entre Francia y Croacia, pero una vez que decidió llevar el aparato, este fue interrumpido por una balacera que venía del sector de Nandasmo, por lo que ni siquiera pudieron ver un solo partido de esta cita mundialista.

“Para mucha gente este evento será de distracción, pero creo que después del 2018 despertó en mi, la concientización de que hay ciertos eventos que uno les tiene que dar la importancia que se merece, por ejemplo, este mundial de Qatar se está dando en un contexto donde no se respetan los derechos humanos, ahora yo tiendo a ver estas cosas desde otra perspectiva porque mi conciencia es otra

desde 2018”, afirmó el joven.


A pesar que este evento deportivo hasta cierto punto paraliza el planeta por la magnitud de su naturaleza, en 2018 en Nicaragua no hubo tiempo de tomarlo en cuenta porque no contuvo el desarrollo de las protestas antigubernamentales que se realizaban de manera sincronizada en todo el país, comenta Gonzalo Carrión del Colectivo de derechos humanos Nicaragua Nunca Más.

Indicó que el desarrollo del mundial este año, no va a detener las ansias de poder del régimen nicaragüense, mucho menos el asedio contra la población, pues asegura que se va a acercando a los cinco años de sistemática represión. Aseguró que a pesar de la aparente normalidad y jolgorio de la población nicaragüense por el desarrollo de este mundial de fútbol de 2022, en gobierno no puede darse “un baño de pueblo”, como se dice en el argot de la política criolla, porque el rostro de luto y muerte ha quedado grabada en la memoria histórica del país.


“Pero es difícil que no encuentres Estados, y en particular gobiernos que no cuentan con respaldo de su población, que no aprovechen circunstancias como un evento de esta magnitud, hasta si el gobierno hablara de buena fe, no va a desperdiciar la oportunidad que significa la alta atención que hay alrededor de este mundial, porque sencillamente carece de respaldo popular”, cuestionó el agremiado.

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