Niños y niñas de la Costa Caribe, los más afectados por los huracanes


La niñez de la Costa Caribe es uno de los sectores más vulnerables ante desastres naturales / Foto: Unicef

Cada vez que se anuncia la inminente llegada de algún huracán en la Costa Caribe, los padres de familia corren a buscar refugio, sacando lo que pueden o lo más básico para estar varios días en un lugar ajeno donde convergen cientos de pobladores para salvaguar sus vidas. Entre este tumulto se encuentran los niños y las niñas, que siempre son los más vulnerables ante los fenómenos naturales.


Según una líder comunitaria de esta zona, que prefirió el anonimato, ante estas situaciones el Estado de Nicaragua generalmente siempre falla en la logística para atender estas emergencias, comenzando en que no se identifica las necesidades propias de estas poblaciones, por lo que considera que es importante fortalecer todos los procesos de intervención que permitan entender que en los centros de emergencias se debe de contar con los servicios básicos para atención principal a los infantes.

“Por ejemplo con el paso de los huracanes anteriores una de las debilidades en los albergues, fue poder identificar las necesidades de los niños, como comida especial. O sea, se da respuestas con la alimentación básica como arroz, frijoles, aceite, pero ¿qué haces con los niños pequeños que aún no puede comer?, que necesitan de otra alternativa alimenticia como cereales, Gerber, entre otros, asimismo se necesita tener espacios de recreación porque la mamá está atenta en llevarse sus pertenencias y no cargar con algún juguete para que el niño puede permanecer entretenido”, explica la líder.

Comunitarios explican que los albergues deberían ser habilitados para atender las necesidades de los niños / Foto: Confidencial

Otra aspecto que remarcó es el de seguridad y protección porque los albergues no están libres de abusadores y por eso los niños tienden a presentar condiciones de vulnerabilidad dentro de estos procesos de emergencias porque todos comparten el mismo baño, por eso recalca que son distintos los espacios a los cuales se tienen que fortalecer los niveles de protección, de tal manera que permita garantizar una seguridad para evitar que una persona pueda perpetrar alguna situación de violencia.


Subrayó que dentro de los procesos humanitarios donde deben de estar las fases de prevención, protección, no abuso y no violencia son condiciones sine qua non, por lo que dentro de la asistencia de emergencia estas perspectivas deben de estar visibilizadas,


“Y también en el caso de nosotros de la Costa Caribe, entender la idiosincrasia propia de los pueblos, entender que también los niños están acostumbrados a estar en espacios libres, en contacto con la naturaleza, o sea son varios aspectos de los cuales hay que tomar en cuenta, también el tema de la alimentación, qué comen los niños, porque muchas veces en los albergues rechazan los alimentos que no son conocidos, y no es que no tenga hambre, sino que tienen que tener un proceso de adaptación de lo que se pueda facilitar en ese momento”, explicó.

La alimentación en los albergues debería adecuarse a lo que comen los niños, explica una líder comunitaria del Caribe

Por su parte una docente de esta zona a quien llamaremos “Joana”, consideró que a partir de la experiencia de los huracanes pasados, fue una lección aprendida para todos los sectores involucrados porque invisibilizaron particularidades propias de necesidades de los menores.


“Se debe de trasversalizar el tema de protección para la prevención de violencia o de alguna situación de abuso que puedan cometerse, creo que estos son aspectos que cada día deben de irse fortaleciendo. Se deben de ir fortaleciendo cada días los aspectos que tengan que ver con ese proceso de transversal el enfoque de la niñez dentro de los procesos de respuestas de emergencias”, indicó “Joana”.


Recomendó que se debe tener un listado básico de clasificación de necesidades de acuerdo a edades interculturales, particularmente para cada uno de los territorios, porque también se debe de deconstruir la homogeneidad de las intervenciones de asistencias en emergencias porque los pueblos indígenas afrodescendientes tienen su propia particularidades de intervenciones y ven los procesos de intervención diferenciados y esto deben de ser tomado en cuenta por todos los actores para mejores resultados en horas de emergencias.