Instituciones estatales están siendo reactivas y no preventivas en temas de violencia, según mujeres



El reciente crimen de dos niñas en Ciudad Belén ha disparado las alarmas en la sociedad nicaragüense en términos de segurdad para los menores de edad. La principal crítica que hacen dirigentes feministas es que las autoridades policiales se han limitado a “recoger los cadáveres”.


María Teresa Blandón basa su señalamiento en que los familiares de las niñas habían puesto la denuncia del hecho 72 horas antes de la desaparición, y ahora como resultado quedó el llanto y dolor de sus familiares.


La feminista explicó que este caso evidencia el nivel de vulnerabilidad en que se encuentran miles de niñas nicaragüenses y que esta situación tiene que ir más allá del rechazo o repudio general frente a un acto de violencia extrema.


“Las propias instituciones del Estado, están adoptando medidas que terminan siendo de una abierta complicidad con los agresores y hemos puesto como ejemplo la ausencia de políticas públicas, la falta de interés del cuerpo policial, por ejemplo, para atender denuncias de la población, de las victimas y para tomar las medidas de protección, de hecho, se han dedicado a recoger cadáveres y nada más”, argumentó Blandón.


María Teresa Blandón

Precisó que aunque la violencia tienen raíces muy profundas, también hay factores que la alientan. Indica que como sociedad no se está haciendo lo corresponde para prevenir estas agresiones.


“Necesitaríamos saber, no qué está haciendo ahora la Policía, sino qué hizo en esas 72 horas (de conocer la denuncia), cuando podía haber sido posible encontrar con vida a esas dos niñas. La policía tiene la obligación de actuar con celeridad y con eficiencia desde el momento en que se interpone una denuncia por los medios que sea”, consideró.

Recalcó que la Asamblea Nacional coludida con el Poder Judicial han liberado a agresores sexuales, abusadores, hasta a femicidas como se ha documentado en algunos actos de amnistía.


Utilizó como ejemplo el reciente caso de un sujeto que abusó de un niño y la judicial lo declaró inocente, de tal modo que consideró que el propio Estado está dando margen a los agresores para que estos evadan la justicia, enviando el mensaje de que lo que están haciendo no se considera como delito o que el Estado está dispuesto a ser tolerante.


La feminista cuestiona que investigar a posteriori no es todo el papel que le corresponde a las autoridades policiales, que es lo que ha hecho en la mayoría de los casos.




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