• Redacción Central

Periodismo en Nicaragua bajo amenazas, silencio y agresiones, según informe



"Juan Pérez" es un periodista nicaragüense que trabaja como redactor en un medio digital, sin embargo desde 2021 ha decidido no firmar sus notas para evitar ser víctima de represalias gubernamentales por la información que brinda a la población.


El caso de "Juan" no es único, el más reciente informe de la Organización Voces del Sur señala que en el mes de abril se documentaron 68 casos de violaciones a la Libertad de Prensa en Nicaragua, entre las que se destacan agresiones y ataques; discursos estigmatizantes y el uso abusivo del poder estatal.


El departamento donde más agresiones se registran es Managua con 62; seguido de Masaya con 3 y 1 en Carazo, Rivas y la Región Autónoma del Caribe Sur.


POLICÍAS ENCABEZAN AGRESIONES

En el mes de abril, los agentes policiales continúan encabezando la lista como los principales agresores de la prensa independiente .


Uno de los casos es contra la periodista Elba Ileana Molina, corresponsal de Canal 10 en Carazo, quien denunció que un policía identificado como "Luis", tomó fotografías de su vivienda, el sujeto al ser cuestionado respondió que Molina estaba siendo "investigada".



Otro caso de asedio policial es el denunciado por el periodista rivense Carlos Lacayo. El pasado 18 de abril, tras regresar de una cobertura periodística, su casa de habitación fue rodeada por policías y antimotines hasta pasada la medianoche.


LEY DE CIBERDELITOS



Entre las 7 agresiones y ataques a medios se encuentra Radio La Costeñísima en Bluefields, quien está siendo víctima de una campaña de recolección de firmas para su cierre definitivo.


A través de redes sociales, simpatizantes del Gobierno, señalan a La Costeñísima de "transmitir noticias falsas, incitar a la inestabilidad, llamar a la rebelión y de recibir financiamiento de agentes extranjeros", por lo que solicitan se aplique la Ley de Ciberdelitos.



Ante estos señalamientos, Kalúa Salazar, jefa de prensa de la emisora ha manifestado que las acusaciones son falsas y que son un método más para "promover el miedo y silenciar el único medio radial independiente en la región".


En tanto, en Masaya, Noel Miranda, periodista de Artículo 66 fue víctima de amenazas en su vivienda y mientras realizaba coberturas periodísticas.


Además de campañas y persecución por parte de personas no identificadas, periodistas como Marcos Medina y otros dos de sus colegas fueron amenazados vía correo electrónico con ir a la cárcel si continúan realizando periodismo independiente.


"Unos días en el Chipote no te van a caer mal", reza la amenaza escrita por personas desconocidas.


VÍCTIMAS PREFIEREN CALLAR

Según Voces del Sur, entre los periodistas víctimas de agresiones ha crecido la "Cultura del Silencio" como un método para no continuar siendo atacados, perseguidos y asediados por policías, paramilitares o simpatizantes afines al partido de Gobierno.


En este informe del mes de abril, la Organización expresa su preocupación ante el silencio de las víctimas pero recuerda la importancia de denunciar las agresiones para crear una "memoria histórica".



"Aunque estamos conscientes que no existe ningún tipo de seguridad para las víctimas, consideramos que si no se denuncia una agresión se normaliza y la víctima la acepta tácitamente. Es necesario recordar en todo momento que detrás de una agresión, hay un agresor, al que se debe dejar en evidencia para aportar a la memoria histórica y a la demanda de justicia y democracia cercano que todos los nicaragüenses esperan", manifiesta Voces del Sur.




Recientemente, Reporteros Sin Fronteras sitúa a Nicaragua en el puesto 160 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2021, descendiendo 39 peldaños y ubicándose en la zona roja de la clasificación.

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