Plaza de las Libertades Cívicas en Cosep se encuentra en el abandono


Sin la bandera de la patria, con moho, con la pintura deteriorada y con la placa sucia se encuentra actualmente la Plaza de las Libertades Cívicas ubicada en el jardín central del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep). El monumento fue inaugurado el 16 de abril de 2019 como un homenaje a las víctimas de la represión gubernamental del 18 de abril de 2018.


En ese entonces el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic) Michael Healy, explicó que con ese gesto patriótico se rendía honor a los mártires de las libertades cívicas, quienes creyeron en la justicia, libertad y democracia como derechos irrenunciables, en referencia a las víctimas de la represión estatal de 2018.




"Todos hemos sido testigos de cómo esta generación que no había conocido la violencia se enfrentó con la muerte, la cárcel, las torturas, las heridas, el rechazo en los hospitales públicos a ser atendidos y cómo han tenido que sufrir del exilio y la inseguridad personal y de sus familias día a día", mencionó Healy, actual preso político del gobierno de Nicaragua.

El día de la inauguración de la Plaza de las Libertades en Cosep. Foto: Archivo COSEP 2019.

En ese año la cúpula empresarial estaba siendo dirigida por José Adán Aguerri, también detenido por su apoyo a la demanda de democracia y libertad para Nicaragua. Ahora Cosep está siendo encabezado por César Zamora, dirigente de la Cámara de Energía, fuertemente cuestionado por presunta afinidad y vínculo con el gobierno del presidente Daniel Ortega.


Desde que Zamora asumió Cosep ya no se habla de valores cívicos ni democráticos, más bien de "entendimiento", "diálogo" y "comunicación" con la autoridades del gobierno nicaragüense. En una entrevista brindada al Canal 12 de Televisión, Zamora indicó que el país "requiere más plática que gritos y que todo mundo tiene que hacer esfuerzos para establecer puentes de comunicación y entendimiento".


La crisis socio política de 2018 ha dejado más de 300 muertos en Nicaragua, miles de nicaragüenses exiliados, más de 150 presos políticos, tres partidos políticos de oposición ilegalizados y la imposición de censura para los medios de comunicación en el país.