Policía mantiene rodeada a Iglesia San Miguel en Masaya


La policía mantiene el asedio en los alrededores de la Iglesia San Miguel

Desde tempranas horas de la mañana de este jueves, la parroquia San Miguel Arcángel de Masaya, se encuentra rodeada de antimotines y patrullas policiales, para asegurar que la imagen del mismo nombre, no sea sacada por ninguna de las puertas de la iglesia, pese a la algarabía de los fieles que abarrotaron el templo para celebrar su día al son de los filarmónicos y quema de pólvora.

En algunos hogares del barrio San Miguel de esta ciudad, los fieles devotos ya habían realizado algunos gastos para recibir a su santo patrono que todos los años los visita, sin embargo está vez no será así por “razones de seguridad”, según la Policía Nacional.

Aunque los devotos esperaban que la imagen saliera para llevar alegría a los hogares de Masaya, y poder agradecer o pedir algún favor a la milagrosa imagen, esta actividad religiosa no se realizará, pero lo que sí permitió el gobierno sandinista, es la peligrosa actividad llamada “tope de toros”, donde aglomera a una gran cantidad de jóvenes que sortean la muerte al exponerse a una cornada de los semovientes que lanzan a las calles.

“Esto es una verdeara contradicción porque al parecer para la Policía soltar a unos toros en las calles, que incluso se pueden meter a algunas casas, no es peligroso, pero las procesiones de San Miguel y San Jerónimo si lo son. Ahí te das cuenta la persecución que hay contra la iglesia de Nicaragua, porque solo las actividades de la alcaldía de Masaya están permitidas”, dijo un poblador de Masaya consultado.

El pasado 16 de septiembre, a través de un comunicado la Arquidiócesis de Managua informó que las procesiones en honor a San Miguel y San Jerónimo en Masaya habían sido prohibidas por la policía por supuestas "razones de seguridad".

De hecho, el comisionado Juan Valle Valle se cercioró personalmente de que la imagen no saliera del templo, al llegar a "conversar" con el sacerdote días antes antes y el mero día de la bajada entró a la iglesia pero fue "abucheado" por los cientos de feligreses que burlaron el cerco policial y asistieron a la actividad.