Gobierno controlará hasta las producciones cinematográficas en Nicaragua



Esta vez los tentáculos de la censura gubernamental le llegó al gremio cinematográfico independiente de Nicaragua, pues la aplanadora sandinista en la Asamblea Nacional, aprobó la Ley de Adiciones y Reforma la Ley número 909, “Ley Creadora de la Cinemateca de Nicaragua”, donde se establece que la Cinemateca pasa a controlar la cinematografía y arte audiovisual en todos los aspectos y formatos.


Un grupo de cineastas nicaragüenses, que por obvias razones, prefiere el anonimato, rechaza esta normativa oficialista porque deroga el Consejo Nicaragüense de Cinematografía (CONICINE) y el Fondo de Fomento al Cine Nacional, que fueron aprobados bajo esta misma administración gubernamental en 2010 bajo la Ley 723 “Ley de Cinematografía y Artes Audiovisuales”, sin embargo esta nueva ley otorga a la Cinemateca Nacional más competencia y nuevas atribuciones para regular y fiscalizar la producción cinematográfica y audiovisual nacional como extranjera.



“Estas atribuciones llaman la atención por su carácter de control y censura, así como su redacción ambigua y general, prestándose a amplias interpretaciones, que en el contexto actual de represión y persecución política en Nicaragua, representa una amenaza a la libertad de expresión y creación cinematográfica”, señala el comunicado de los cineastas nacionales.

Cuestionan el numeral 13 de dicha ley, donde se establece que las producciones deben “fomentar a una cultura de paz y bienestar de la nación”, en medio de una represión vivida desde abril de 2018. Asimismo, rechazan el numeral 14 donde la Cinemateca: autoriza, la preproducción, producción, realización o filmación, exhibición y distribución de proyectos audiovisuales y cinematográfico nacionales o extranjeros en Nicaragua.



“Esto contradije y coarta la libertad de creación y expresión artística. A su vez atribuye un rol inconstitucional a la Cinemateca en tanto ningún Estado debe tener la potestad de autorizar, controlar o fiscalizar el pensamiento y la creación artística”, señalan los productores del Séptimo Arte.

También les preocupa los artículos 2 y 13, donde se establecen “Registros de actividades y medidas de Aseguramiento” y “prohibir el desarrollo, exhibición pública, comercialización de los productos cinematográficos y audiovisuales, así como el decomiso de los mismos en caso que se hubiera llevado a efecto”.


“Todo lo dispuesto en estas reformas, lesiona nuestro derecho a la libertad de expresión y creación consagradas en nuestra Constitución en el artículo 127 sobre que la creación artística y cultural es libre e irrestricta. Los trabajadores de la cultura tienen plena libertad de elegir formas y modos de expresión. Por tanto, el papel del Estado es facilitar los medios necesarios para crear y difundir sus obras y proteger sus derechos de autor, no establecer mecanismo de control, censura, y prohibición que más bien pretende restringir la libertad creativa”, expresan los cineastas.


Hicieron un llamado a sus colegas de Latinoamérica y el mundo sobre la importancia de defender la libertad creativa y actuar colectivamente para garantizar que se respeten los derechos a la libertad de expresión y creación cultural que tanto ha costado conquistar en Nicaragua y Centroamérica. De igual manera instaron a diseminar esta denuncia en solidaridad con los y las artistas y cineastas nicaragüenses.