‘Vapear’ una moda que oculta graves riesgos a la salud



En el parque de un residencial de Managua un grupo de adolescentes conversa animadamente. Dos jovencitas de 15 años esperan ansiosas que llegue un motorizado. A los pocos minutos aparece el delivery solicitado, les lleva dos ‘vapes’, como son menores de edad, el que recibe es un amigo de 18 que cancela 50 dólares por ambos productos. Así de fácil, estas adolescentes se hicieron de su cigarrillo electrónico y esta práctica es muy común en las fiestas (personales o pagadas) a las que acuden muchos chavalos y chavalas que para sentirse ‘cool’, mantiene a mano su ‘vapes’.


¿Moda o gusto?

Cualquiera de las dos formas da lo mismo, todo es que sea fumar o “vapear”, a como se le conoce entre los jóvenes al uso de los cigarrillos electrónicos. Este aparato, que se podría decir es un invento del siglo XXI, no tiene claro sus orígenes, ni quién lo inventó, menos quién la patentó, lo cierto es que pegó en el mercado mundial.


Según recogen algunos sitios, se popularizó en el 2010, como una alternativa para dejar el cigarrillo tradicional, así también para su uso recreativo, esto último especialmente en personas no fumadores. En la actualidad son más los jóvenes quienes hacen uso de este dispositivo y Nicaragua no es la excepción, donde hay tiendas donde se comercializa como cualquier aparato y se usa en cualquier espacio.




Amanda, una joven de 22 años, de familia cómoda y estudiante universitaria, refiere que ella es fans de este sistema electrónico y en las discotecas siempre la acompaña. “Yo quería probar el cigarro y como solo somos dos hermanos, mis padres me lo regalaron cuando cumplí 20, hasta me dieron a elegir el sabor, me parece cómodo y lo mejor que no apesta el ambiente, porque con el otro cigarro la gente hasta se aparta por el olor que transmite, el otro cigarro en mi vida lo he probado”, asegura.


Por su parte Ricardo, de 35 años, recuerda que fumaba cigarrillos desde adolescente, cuando cursaba la secundaria. Cuenta que lo hacía a escondidas de sus padres o cuando estaba solo en la casa. “Los caminaba guardados y bien escondidos en la mochila, cuando iba a las discotecas y fiestas siempre yo era uno de los que fumaba y cuando salía del colegio ‘me lanzaba’ uno siempre, porque una vez que probé cigarro, sentía la necesidad de fumarme uno, tras otro, ya trabajando miré de la existencia de cigarros electrónicos y me lo compré, ahora tengo dos, por si me da problema uno”, explica.

Al igual que estos dos jóvenes son muchos los que están a la moda con los famosos “vapeadores”. Se ha preguntado, ¿Qué tan seguro es este aparato para su organismo? ¿Qué dicen las organizaciones de salud sobre este tema? ¿Este dispositivo es igual de dañino que el cigarro tradicional? Son muchas las preguntas que rondan sobre este tema.


“Vapeadores” vs. salud




El cigarrillo electrónico (también, cigarro electrónico, en inglés “e-Cigarette”, “vaporizador”, “vapeador”, “vape”) es un sistema electrónico inhalador diseñado en su origen para simular el consumo de tabaco sin quemarlo directamente, diferenciándose del cigarrillo tradicional.


El informe sobre el control del tabaco para la Región de las Américas 2022 de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), publicado en agosto pasado, advierte que los productos de nicotina y tabaco novedosos y emergentes, como los cigarrillos electrónicos, están cada vez más disponibles y accesibles, lo que supone una amenaza para el control del tabaco. Asimismo, alerta que la industria del tabaco emplea afirmaciones engañosas para ganar consumidores y nuevos mercados.


“El tabaco causa casi un millón de muertes anuales en la región y es el único producto de consumo legal que mata hasta a la mitad de los que lo consumen”, afirmó el doctor Anselm Hennis, Director del Departamento de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la OPS. “Ante esta enorme amenaza, la respuesta debe ser igualmente agresiva. Las medidas de control funcionan y debemos avanzar más rápidamente en la aplicación de todas ellas”.

Y es que el vaporizador es igual de perjudicial para la salud que un cigarrillo convencional. El Centro Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud de EEUU, señaló que la exposición a la nicotina causa adicción y daños cerebrales prematuros.

De igual forma, el informe de la Dirección General de Servicios de Salud, también de EEUU, señala que los jóvenes prefieren el cigarro electrónico por sus distintos sabores a mentol, alcohol, frutas, chocolate u otros dulces, ésto hace que niños, incluso desde los 12 años de edad, busquen experimentar esta nueva tendencia.


Al iniciar a temprana edad en su consumo, es más alto el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, estómago, laringe, faringe, entre otros cánceres que tienen en común su agresividad.

Además, los adolescentes que todavía no han probado el tabaco convencional, pero sí el cigarrillo electrónico; están más propensos a que más adelante empiecen a fumar cigarrillos regulares.


Por su parte el doctor Álvaro Ramírez, epidemiólogo nicaragüense, explica que la diferencia entre el tabaco y el cigarrillo electrónico, es la cantidad de químicos que tiene normalmente el tabaco.





Más de 7 mil químicos y se cree que en los fumadores de cigarrillos electrónicos va haber mucho menos exposición, pero la sustancia fundamental que es la nicotina, está presente en el cigarrillo electrónico, que algunas veces se recibe en mayor cantidad que la que se tiene normalmente en los cigarros, pero también hay otro elemento que tiene que ver con el mercado ilegal de las sustancias vaporizantes que traen los cigarrillos electrónicos, eso también depende de la calidad y si no han sido contaminados, por lo que está la contaminación de otras sustancias que no se conocen, entonces siempre hay que tratar de tener proveedores conocidos, proveedores que dan una buena calidad de químicos…”.


Así mismo, el epidemiólogo resalta que no se tiene muchos datos al momento para saber exactamente los riesgos, pero que hay algunos estudios que sugieren que ha habido problemas pulmonares y problemas cardíacos.


“Hasta ahora los Centros de Control de Enfermedades de los Estados Unidos han hecho algunos estudios donde hay 2,800 casos asociados a daños de pulmón y 68 muertes atribuidas a estas condiciones. Los estudios no son tan concluyentes y hay muchos factores a considerar sobre todo el tiempo de uso, realmente se está trabajando en la detección de que si el ‘vapeo’ aumenta el riesgo de enfermedades pulmonares, lo que sí se sabe que por el hecho que contiene nicotina siempre va haber un riesgo para enfermedades cardiovasculares, un riesgo por la estimulación que la nicotina produce que es el principio químico número uno del tabaco y que está también en el cigarrillo electrónico”.




El informe de la OPS refiere que “el consumo de tabaco es el principal factor de riesgo para seis de las ocho principales causas de muerte en el mundo, así como para las cuatro enfermedades no transmisibles más prevenibles y prevalentes: cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedades respiratorias crónicas. Todas las formas de tabaco son perjudiciales y no existe un nivel seguro de exposición”.


¿Cómo funciona?

Estos dispositivos utilizan una resistencia, batería para calentar y vaporizar una solución líquida. La solución líquida, llamada liquido de vapeo, e-Liquid, e-Juice o esencia, puede o no contener aromas.


Estas soluciones líquidas suelen tener propilenglicol, glicerina, nicotina, saborizantes, aunque varía según la solución, pues también las hay sin ninguno de estos componentes.


En sus inicios, su diseño imitaba los cigarrillos, puros o pipas. En la actualidad hay variados diseños de más de 400 marcas de cigarrillos electrónicos; algunos de los modelos más populares se encienden automáticamente al inhalar, y otros, por medio de un botón.



Para el epidemiólogo Álvaro Ramírez, el hecho que no exista humo y en vez de ello vapor que se diluye dentro del cuerpo, “no hay riesgos de fumador pasivo, -así se llama cuando estamos alrededor de alguien que está fumando tabaco-, obviamente es mucho menor, ya que en el humo del cigarrillo está la nicotina y en este caso no hay salida de esta sustancia”, agrega.


Prohibidos en Nicaragua


El pasado mes de septiembre la Dirección General de Aduanas (DGA) notificó a funcionarios de la Dirección General de Servicios Aduaneros, auxiliares y usuarios en general, la prohibición de importación de cigarrillos electrónicos en Nicaragua.


Esta se basa en las leyes aduaneras y de regulación sanitaria, Ley para el Control de Tabaco (727) y disposiciones y resoluciones del Ministerio de Salud (Minsa).


“Se prohíbe la importación, exportación, almacenamiento, distribución, comercialización y uso de los sistemas electrónicos de administración de nicotina, cigarrillos electrónicos, vaporizadores u otros dispositivos similares con o sin nicotina”, se lee en el documento con fecha del pasado 6 de septiembre de 2022.

La notificación señala que aquellos viajeros a los que se les encuentre productos relacionados con sistemas electrónicos de administración de nicotina, cigarrillos electrónicos, vaporizadores y otros similares con o sin nicotina, serán retenidos por la autoridad aduanera.

Los productos decomisados serán entregados a la Autoridad Nacional de Regulación Sanitaria (ANRS) del Ministerio de Salud.


Sobre esta decisión Ramírez apunta que esta medida es algo controversial y como siempre en Nicaragua, algo que ya han hecho anteriormente al prohibir las importaciones de equipos médicos y farmacéuticos.


“Creo que ésto más bien responde a un interés comercial, interés de controlar el negocio, controlar el mercado por alguien dentro del gobierno y que probablemente en algún momento va a continuar la importación de cigarrillos electrónicos, ésto es algo a lo cual ya estamos muy acostumbrados en Nicaragua y que no obedece a ningún racional de características del beneficio del cigarrillo electrónico que puede tener para el joven nicaragüense, sino más bien del beneficio que éste puede tener para el comerciante y para la gente que quiere ganarse el dinero de importar y de vender esos cigarrillos en el mercado nacional”, manifestó.


Ramírez resaltó que habrá que ver cómo el gobierno y como las partes interesadas en la comercialización del cigarrillo electrónico llegan a un arreglo y lograr nuevamente que esta importación se esté dando, “ésto para un beneficio parcial sobretodo de la juventud que es la que está optando más por el cigarrillo electrónico, ya que deja menos estigma con el humo y es más o menos socialmente aceptable”.



Para finalizar detalló que lo ideal no sería estar dependiendo del cigarrillo o estar consumiendo este tipo de sustancias, pero “igual es inevitable, así como el consumo del alcohol entre los grandes grupos de población, la recomendación en primer lugar, si se puede hay que evitar fumar, ya sea cigarrillo de tabaco normal o cigarrillo electrónico, la tendencia es que el cigarrillo electrónico está siendo más aceptado, más popular, aún se están haciendo estudios y es importante conocer también la firma de importadores de sustancias vaporizantes, que sean confiables y obviamente tratar de reducir el consumo al mínimo posible…”.


Actualmente, la venta de sistemas electrónicos de administración de nicotina está prohibida en siete países de las Américas. Cinco de ellos y otros 13 han adoptado alguna medida parcial para prohibir su uso, limitar su publicidad, promoción y patrocinio o exigir advertencias en su empaquetado. Quince no imponen ningún tipo de marco regulador. A estos países se sumó Nicaragua recientemente con su medida de limitar su importación.


A pesar de la prohibición en Nicaragua este dispositivo se sigue comercializando en algunas tiendas del país. Son recargables y los hay de variados sabores, desde peach pineapple, peach ice, lush ice, de sandía, mango strawberry, tropical fruit y los precios oscilan entre los 18 y 25 dólares.